
Ni los 575 kg le sirvieron para salvarse del embiste de los lanceros.
¡¡¡IGNORANTES, BESTIAS, BRUTOS!!!, lo que hacen es un asesinato y si es una tradición ancestral, quienes la practican son de mentes retrógradas. ¡¡¡Como pueden disfrutar de una fiesta donde se ve al pobre animal morir en agonía!!!.
BESTIAS!!!, DEJEN EN PAZ AL TORO DE UNA BUENA VEZ!!!
¿¿¿Y cómo es posible que se sigan permitiendo estas crueldades???
Graciela.