Que un Presidente de Gobierno o de una Comunidad no sea una luz en Economía, se puede perdonar, y después de todo, no tiene por qué serlo; además, la economía va y viene.
Pero que un Presidente de Gobierno o de una Comunidad sea un corrupto, eso sí que no se puede perdonar, porque significa que le está metiendo la mano en los bolsillos a los ciudadanos y eso es una traición, ya que muchos de ellos lo votaron.
Y en Política no debe dar igual ser corrupto o no serlo; los políticos tienen que ser un "ejemplo" para los ciudadanos; ejemplo de honradez y decencia, ya que muchos ciudadanos confiaron en ellos concediéndoles su voto.
Creo que la corrupción es un mal inevitable en el mundo entero, pero se puede frenar y es un mal que no hay que dejar pasar por alto actuando con rapidez para evitar que crezca.
Graciela.